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/ SOCIEDAD |
EL
PAÍS, martes 19 de abril de
2005
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Beber,
SÍ,
pero no demasiado
Los especialistas advierten
de los riesgos, incluso mortales,
de tomar excesiva cantidad de líquido
en una carrera
GINA KOLATA (NYT) Tras años repitiendo
a los atletas que bebieran tanto líquido
como fuera posible para evitar la
deshidratación, algunos médicos dicen
ahora que beber demasiado durante
un ejercicio intenso supone un riesgo
mayor para la salud. Cada vez hay
más atletas, más corredores de maratón,
que diluyen drásticamente su sangre
por beber demasiada agua o demasiadas
bebidas deportivas, y llegan a enfermar
de gravedad e incluso morir por esta
causa. Una nueva investigación realizada
en corredores del Maratón de Boston,
publicada el jueves pasado en The
New England Journal of Medicine, confirma
el problema y lo grave que es.
En la investigación participaron 488
corredores del maratón que corrieron
en 2002, a los que se les extrajeron
muestras de sangre antes y después.
de la carrera. Aunque la mayoría estaba
en perfectas condiciones, el 13% (62
corredores) bebieron tanto que experimentaron
hiponatremia, es decir, niveles de
sodio en sangre anormalmente bajos.
Tres tenían los niveles tan bajos
que corrían peligro de fallecer. Los
corredores con este problema eran
en general más lentos, y necesitaron
más de cuatro horas para terminar
la carrera. Eso les dio tiempo para
beber grandes cantidades de líquido.
Y las bebieron: una media de tres
litros, aproximadamente 13 vasos de
agua o de una bebida deportiva. Bebieron
tanto que acabaron aumentando de peso
durante la carrera.
Los riesgos que asumen los deportistas
por beber demasiado es algo que ha
preocupado a los médicos y a los directores
de la carrera durante años. Conforme
participaba en las carreras un mayor
número de corredores, los médicos
empezaron a observar más casos de
atletas que entraban en las tiendas
de urgencias dando traspiés, con náuseas,
aturdidos, apenas coherentes y con
la sangre gravemente diluida. Algunos
llegaron a morir allí mismo. Los médicos
especializados en maratones afirman
que el estudio ofrece la
El 13% de los maratonianos había
bebido tanto que tenía bajos niveles
de sodio
primera documentación sobre este fenómeno.
"Antes de este estudio, sospechábamos
que había un problema", afirma Marvin
Adner, director médico del Maratón
de Boston. "Pero ahora ha quedado
demostrado".
La caída de los niveles de sodio en
sangre es perfectamente prevenible,
opina Adner. Durante el ejercicio
intenso, los riñones no pueden excretar
el exceso de agua. A medida que la
persona sigue bebiendo, el agua añadida
pasa a las células, incluidas las
cerebrales. Las células cerebrales
inundadas, sin espacio para expandirse,
presionan el cráneo y llegan a comprimir
el tallo cerebral, que controla funciones
vitales como la respiración. El resultado
puede ser mortal.
Pero los corredores de maratón que
incurrían en este riesgo no eran conscientes
de ello. No hacían más que seguir
el consejo que se da habitualménte
a los atletas: evitar la deshidratación
a toda costa. Bebe antes de tener
sed era el lema. Los médicos y
las empresas de bebidas "convírtieron
la deshidratación en algo temible",
explica Tiro Noakes, experto en hiponatremia
que trabaja en la Universidad de Ciudad
del Cabo. "Todos nos deshidratamos
en una carrera", dice Noakes. "Pero
no he encontrado ninguna muerte de
un atleta por deshidratación en una
carrera competitiva en toda la historia
de la competición. Ni una. Ni siquiera
un caso de enfermedad". Por el contrario,
afirma, conoce a personas que han
enfermado y muerto por beber demasiado.
La hiponatremia se puede tratar aplicando
al paciente, por vía intravenosa,
un pequeño volumen de solución salina
altamente concentrada. Eso puede salvarle
la vida, porque hace expulsar el agua
de las células cerebrales hinchadas.
Pero a veces ocurre.que los sanitarios
de urgencia creen que el atleta sufre
un problema de deshidratación y administran
líquidos intravenosos, lo cual agrava
el problema y puede llegar a matar
al paciente.
Los corredores pueden calcular cuánto
deberían beber pesándose antes y.
después de las sesiones de entrenamiento,
para ver cuánto pierden, y de esa
forma cuánta agua deben restituir.
Pero también pueden seguir lo que
Paul D. Thompson denomina "una regla
general aproximada". Thompson, cardiólogo
del Hartford Hospital de Connecticut
y corredor de maratones, aconseja
que beban en movimiento. "Si paras
y bebes un par de vasos, te estás
excediendo", dice.
Los riñones no pueden excretar
tanta agua y ésta pasa a las células,
incluidas las cerebrales
Adner advierte de que también hay
que tener cuidado después de una carrera.
"No se trata de encharcarse en agua"
, dice. Por el contrario, aconseja
esperar a beber hasta después de orinar,
un signo de que el cuerpo ya no está
reteniendo agua.
El principal autor del estudio, Christopher
S. D. Almond, del Children's Hospital,
oyó hablar por primera vez de la hiponatremia
en 2001, cuando una ciclista bebió
tanto en una carrera de Nueva York
a Boston que sufrió un espasmo. Finalmente
se recuperó. Almond y sus colaboradores
decidieron investigar la verdadera
incidencia de la hiponatremia. Hasta
hace poco, la afección era prácticamente
desconocida, porque en las pruebas
de resisten- ciacomo maratones y triatlones
participaban prácticamente sólo atletas
rápidos que no tenian tiempo de beber
demasiado.
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